Militante del Partido Nacional hondureño y con una carrera política apoyada en sus años de alcalde de Tegucigalpa, llegó a la presidencia con el apoyo explícito de Donald Trump, que sumó un nuevo mandatario cercano a sus intereses.
Lo nuevo. El presidente electo José Antonio Kast, felicitó este jueves a Nasry Asfura, de 67 años, luego de que, después de 24 días, el Consejo Nacional Electoral de Honduras lo declarara triunfador de las reñidas elecciones del país centroamericano del 30 de noviembre, en que el exalcalde del Partido Nacional venció a su rival del Partido Liberal Salvador Nasralla, concretando el giro a la derecha de otro país latinoamericano, como ya sucedió este año con Bolivia y Chile.
- “Felicito al Presidente electo de Honduras @TitoAsfura y le deseo el mayor de los éxitos en su gestión”, publicó el jueves en X. “Chile y Honduras cumplen 160 años de relación diplomática, que vamos a enriquecer y profundizar”.
- Esa mañana, la Cancillería había reconocido la “declaratoria oficial emitida por el Consejo Nacional Electoral”.
- El miércoles -tras más de tres semanas de deliberación-, ese organismo había dictaminado que Asfura había ganado la elección con un 40,26% de votos, versus el 39,55% de su más cercano rival, que acusó un presunto fraude. En Honduras no se contempla la segunda vuelta.
- “El dinero del partido nacional, violando la voluntad de 8 millones de hondureños”, publicó Nasralla en X, junto a un audio de un caso de presunta corrupción sin vínculo directo con la elección. Nasralla vivió en Chile y tiene ciudadanía chilena.
- El triunfo de Asfura había sido reconocido el miércoles por el secretario de estado estadounidense Marco Rubio, quien destacó su interés en avanzar en materias de “seguridad, poner fin a la inmigración ilegal hacia Estados Unidos y fortalecer los lazos económicos entre nuestros dos países”.
- Asfura -quien sucederá a la actual presidenta de izquierda Xiomara Castro, esposa del exmandatario Manuel Zelaya, derrocado en 2009- había sido abiertamente respaldado por el Presidente estadounidense Donald Trump, quien cuatro días antes de la elección publicó en Truth Social que Asfura era quien “estaba defendiendo la democracia y luchando contra (Nicolás) Maduro” de Venezuela. A Nasralla lo tildó de “filocomunista”.
Por qué importa. El presidente electo de Honduras es clave para la administración Trump por tres motivos: el primero es que aumentará a los presidentes alineados con el mandatario estadounidense en la región, entre los que la Casa Blanca cuenta a Nayib Bukele de El Salvador y Javier Milei de Argentina.
- En segundo lugar, el país -de 11 millones de habitantes y que limita con Nicaragua, El Salvador y Guatemala- cruza el continente desde el Atlántico al Pacífico, por lo que un control eficaz de ese territorio puede amortiguar tanto el paso de migrantes ilegales hacia Estados Unidos como el cruce terrestre de drogas.
- Es incierto cómo su gestión afectará a bandas de crimen organizado salvadoreñas que operan en el país como Barrio 18 y MS13.
- El tercer punto es que Asfura hizo campaña dando señales de que restauraría las relaciones diplomáticas con Taiwan -rotas durante el gobierno de Castro-, lo que la Casa Blanca leyó como un potencial distanciamiento de China, que disputa la influencia de Estados Unidos en la región.
- Asfura es también relevante para Kast, quien ha buscado generar lazos con los presidentes de la región que integran esta ola que se ha inclinado a la derecha. Su primer viaje tras ganar la segunda vuelta fue a la Casa Rosada de Buenos Aires y su segunda visita al extranjero fue al Presidente ecuatoriano Daniel Noboa.
- A esto se suma que un eventual bloqueo en Honduras del flujo migratorio ilegal hacia Estados Unidos podría derivar en la llegada de estos extranjeros indocumentados a países de Sudamérica.
Quién es. Nasry Juan Asfura Zablah, nació en 1958 en Tegucigalpa, capital hondureña, en una familia de ascendencia palestina. Casado, con dos hijas y con estudios de ingeniería civil, trabajó en el área de construcción antes de entrar en política en la década de 1990, desempeñándose en municipios. Es considerado como un político conservador dentro de la derecha tradicional.
- Los ejes de su campaña fueron trabajo, educación y seguridad.
- En 2005 fue precandidato a alcalde del Partido Nacional por el Distrito Central, elecciones internas que perdió, pero que le sirvieron para acuñar el lema “Papi a la orden”, que usa desde entonces para destacar un estilo orientado a resolver problemas concretos. Esta frase se convirtió también en su apodo.
- En 2009 fue electo diputado por el departamento de Francisco Morazán del centro del país y donde se encuentra Tegucigalpa. Entre 2010 y 2011 dirigió también el Fondo Hondureño de Inversión Social destinado a mejorar la infraestructura nacional.
- Entre 2014 y 2022 fue alcalde de la capital hondureña, cargo que lo catapultó a la presidencia por sus logros en pavimentación y obras viales.
- El Consejo Nacional Anticorrupción de Honduras recogió que “tiene una denuncia por la construcción de área residencial en el sector de Bosques de Santa María, en aldea El Hatillo en 2019”. La Unidad Fiscal Especial de Redes de Corrupción presentó además una solicitud de antejuicio por presunto fraude y lavado de activos de US$ 1,12 millones de la alcaldía del distrito central entre 2017 y 2018. La Corte Suprema frenó el proceso argumentando que debía esperarse el resultado de una auditoría del Tribunal Superior de Cuentas.
- El indulto concedido por Trump al expresidente Juan Orlando Hernández (también del Partido Nacional), condenado en Estados Unidos a 45 años de cárcel por narcotráfico, fue leído como un respaldo de la Casa Blanca a su candidatura.