-¿Cómo interpreta la reacción de los mercados tras la escalada en Medio Oriente?
-La reacción ha sido la esperable frente a un conflicto internacional: dólar al alza, petróleo subiendo y activos refugio ganando terreno. El dólar llegó a subir cerca de $15 en la mañana y el petróleo también se disparó, principalmente por el virtual bloqueo del Estrecho de Ormuz, donde hubo ataques a petroleros y advertencias que afectan el tránsito.
Además, los hutíes reactivaron amenazas en el Mar Rojo. Eso obliga a desviar transporte desde Asia por la ruta del Cabo de Buena Esperanza, lo que encarece tarifas y aumenta costos logísticos. Todo eso tiene un efecto inmediato en precios de energía y transporte.
-Sin embargo, los mercados no parecen estar en pánico.
-Exacto. Si uno mira la magnitud potencial del conflicto, las reacciones han sido relativamente moderadas. El ataque de Israel y Estados Unidos se anticipaba, había una concentración de fuerzas militares en la zona. La reacción de Irán fue más fuerte de lo que muchos pensaban, pero aun así los mercados no han colapsado.
Mi interpretación es que todavía predomina la convicción de que esto será un episodio relativamente breve. Estados Unidos ha hablado de operaciones por algunos días más, con el objetivo de debilitar la capacidad de respuesta iraní. Si eso ocurre y la situación vuelve a cierta normalidad, el bloqueo de Ormuz podría ser transitorio.
Además, veníamos con una situación de relativa sobreoferta de petróleo y algunos países tienen espacio para aumentar producción y compensar interrupciones temporales. Mientras el mercado crea que el conflicto será acotado, las consecuencias estructurales se perciben como menores.
-¿Qué tan relevante es Ormuz en este escenario?
-Es clave. Aunque no haya un cierre formal, el solo cuestionamiento a la seguridad del paso impacta expectativas. Es un cuello de botella estratégico para el comercio energético global. Si el tránsito se ve restringido por algunas semanas, el efecto en precios es inmediato. Ahora, si el bloqueo se prolongara o escalara, ahí el impacto sería mucho mayor.
-¿Estamos frente a un escenario comparable al de la Guerra del Golfo en 1991?
-No, la situación es muy distinta. La economía chilena hoy es menos dependiente del petróleo que en esa época, especialmente en generación eléctrica. Además, existen alternativas de abastecimiento y mayor diversificación energética.
Si el conflicto dura algunas semanas, veremos alzas en gasolina y diésel por mayores precios internacionales y por el tipo de cambio. Eso probablemente se refleje en la próxima fijación de precios internos. Pero no veo riesgo de desabastecimiento ni un shock comparable al de los años 90.
Además, el cobre sigue sobre los US$6 la libra. Eso es un factor que ayuda a contener la depreciación del peso. No estamos en un escenario de deterioro generalizado de nuestros términos de intercambio.
-El conflicto internacional coincide con un Imacec muy débil que se comunicó hoy por el Banco Central.
-Lo que está ocurriendo ahora no explica los malos datos de actividad recientes. El Imacec de enero fue prácticamente nulo y noviembre ya había sido malo. Esto viene de antes.
Y la verdad es que me declaro sorprendido. Las expectativas empresariales y de consumidores han mejorado en los últimos meses. Hay optimismo respecto al cambio de gobierno. El precio del cobre está alto. Sin embargo, la actividad no despega.
Yo tengo un estimador de demanda interna que históricamente ha anticipado bien las cuentas nacionales. En el segundo y tercer trimestre la demanda interna creció cerca de 6% en promedio. Pero mi estimación para el cuarto trimestre apunta a un crecimiento cercano a 1%. Es un frenazo importante.
-¿Dónde estaría el problema?
-Eso es lo que no calza. Los indicadores de inversión en bienes de capital siguen mostrando dinamismo. Las ventas del comercio no reflejan una desaceleración fuerte del consumo. Uno podría pensar en una caída relevante de inventarios, pero no es evidente.
En otro contexto uno podría decir que las expectativas son negativas o que hay cautela ante el cambio de gobierno. Pero hoy ocurre lo contrario: las expectativas han mejorado. Tampoco se puede atribuir a factores externos, porque hasta diciembre la volatilidad geopolítica no era muy distinta a la de comienzos del año pasado.
Hay algo que no estamos viendo bien en los datos. Espero que las próximas cuentas nacionales ayuden a clarificarlo, pero por ahora es un fenómeno difícil de explicar.
-Con este escenario externo e interno, ¿qué debería hacer el Banco Central en marzo con la tasa de interés?
-Yo creo que va a bajar la tasa. Antes del Imacec ya lo pensaba y el dato lo refuerza. La tasa está cerca del nivel neutral y no se le puede atribuir a la política monetaria esta desaceleración.
Tampoco la política fiscal fue contractiva en diciembre; al contrario, el gasto público creció con fuerza. Por lo tanto, no veo que la debilidad actual se explique por esos factores.
Si la inflación de febrero está dentro de rangos normales, la inflación anual podría acercarse a 2,5% y eso daría espacio para un nuevo recorte.
-¿La incertidumbre internacional debería influir en esa decisión?
-No mayormente. Lo único que podría incidir es lo que haga la Reserva Federal, y no se espera que baje en marzo. El alza de combustibles derivada del conflicto puede impactar el IPC en el corto plazo, pero si el fenómeno es transitorio, ese efecto también lo será.
Mientras el conflicto sea percibido como acotado en el tiempo, no debería alterar significativamente la trayectoria de la política monetaria en Chile.
Para más entrevistas en Ex-Ante, clic aquí.
Ver esta publicación en Instagram
Publicaciones relacionadas
Según fuentes del sector, el “mayor apetito” por invertir en proyectos responde a un mejor clima y a incentivos por parte de las autoridades, tras años marcados por la incertidumbre regulatoria y la demora en permisos.
El ministro de Vivienda y Urbanismo (Minvu), Iván Poduje, expuso una serie de trabas regulatorias, entre las que destacan el hallazgo de puntas de flecha, además del cuidado en el impacto ambiental en arbustos conocidos como espinos y en ranas. Según afirmó Poduje, las regulaciones agregan cientos de UF al costo de las viviendas sociales. […]
Walker será la primera mujer y la primera estadounidense en liderar Walmart Chile. Su nombramiento ocurre en momentos en que la compañía ejecuta un plan de expansión por US$ 1.700 millones y busca acelerar la integración entre sus tiendas físicas y plataformas digitales.
En la antesala del debate en el Senado de la reforma del Gobierno -que contempla eventuales cambios a la franquicia tributaria Sence-, el gerente general del OTIC de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), José Esteban Garay, advirtió sobre los riesgos de reducir este instrumento. El OTIC del gremio constructor es una de las […]
El subsecretario de Hacienda, abogado, exdirector ejecutivo de la Fundación P!ensa y cercano al Partido Republicano, ha ganado espacios como articulador legislativo de la cartera. Este martes estuvo a cargo de sumar votos oficialistas para que el secreto bancario no fuera aprobado en el Senado sin pasar antes por los tribunales. Aquí su perfil y […]